miércoles, 15 de octubre de 2008

Ø Causas del ejercicio de la prostitución: ¿libre elección?

estamos hablando de la exclusion de las trabajadoras sexuales en el ambito laboral, pero hay que enfocar tambien que hay autores que ponen a la actividad de la prositucion como algo siempre forzado, es interesante ver un poco de datos acerca de esto.

Se ha debatido mucho sobre si el ejercicio de la prostitución es una cuestión de libre elección o no. Algunos autores se inclinan a pensar que muchas personas “(...) con trabajos sexuales no se describen como ‘forzadas’ ni sin otra opción en la vida. Tendrán menos opciones o menos opciones agradables que otras personas, pero las tienen.(...) Ningún tipo de determinismo explica por completo el fenómeno humano de la elección. Toda opción es intervenida por cuestiones de clase, género, etnia, nivel económico y las condiciones sociales del momento en su tierra (guerra, dictadura, hambruna, violencia, paro, etc.) ([1]).

Sin embargo, otros autores y organizaciones – entre ellos organizaciones internacionales como las Naciones Unidas (
[2]) - consideran que, en la inmensa mayoría de los casos, no existe prostitución ejercida libremente e indican que las causas que, frecuentemente, conducen a la prostitución son diversas. Entre ellas, destacan: el empobrecimiento y las dificultades económicas; abusos sexuales en la infancia y malos tratos; familias desestructuradas; escenarios sociales de violencia y conflicto; inmigración clandestina, y otras situaciones que producen estados de gran vulnerabilidad sobre las personas.

Aunque, como ya se ha señalado, la exclusión social y la prostitución son problemas que afectan a hombres y a mujeres, es también cierto que, en el caso de la mujer, se dan una serie de circunstancias que le afectan más intensamente y le hacen ser más vulnerable socialmente. Es un hecho constatado que a menudo “(...) la feminización de la pobreza se agudiza cuando hablamos de mujeres prostituidas" (
[3]).

El oscurecimiento de esta cuestión viene reforzado porque la mayoría de las mujeres prostitutas no aparece como orgullosa de su profesión, esconden a menudo a lo que se dedican, no desearían que sus hijas fueran prostitutas,.... lo que ha llevado a algunos autores a afirmar que esto es un claro ejemplo de la no opción libre para el ejercicio de la profesión. Pero esto es más complicado que lo que aparece, ya que el estigma social que conlleva esta profesión incide negativamente en su valoración, por lo que hace que la autovaloración social de estas mujeres sea baja, cosa muy distinta de la voluntariedad. La estigmatización de la prostitución es uno de los recursos morales más potentes para mantener a estas mujeres en los márgenes sociales de la exclusión, de la legalidad, de la pobreza, de la delincuencia,... y así contribuir a su más absoluta explotación e indefensión. Es muy difícil tener la autoestima suficiente como para pedir derechos para las prostitutas, en nombre propio.



([1]) Agustín, Laura Mª, op. cit.
([2]) XXIII Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas. “Mujeres 2000, Igualdad de Género, Desarrollo y Paz para el siglo XXI”. New York, junio 2000.
([3]) Yuste, Pilar. 1999. “Prostitución y Perspectiva de género”. En “II Encuentro Estatal con Mujeres. Monográfico Prostitución” (Conferencia). Cáritas Española. Programa de Mujer. Galapagar. Oct.1999